Fulanito y Asociados Corporation (de 2 personas)
Abril 11, 2008
En los 80 se ganó mucho dinero en ésto de la publi y el idolatrado diseño. Y eso que era espantoso en su inmensa mayoría, pero a la vez era un símbolo de bailoteo sobre la tumba de Franco, de aperturismo al mundo, de coger la ventaja perdida durante 40 años, de ser moderno, europeo, americano, lo que fuese menos cañí. Era una ilusión interesante, aunque viendo lo actual, era una ilusión de las de ilusos porque aún a hoy, España sigue siendo de pensamiento dual exacerbado. Sigue siendo la Casa de Alba (conservadores) contra los Mendoza (progresistas) pero llevado al colorín bipartidista. Por cierto, aprovecho para recomendaros que vayáis al cine a ver La Conjura de El Escorial, que trata éste tema desde un punto de vista muy interesante, y se trata de Historia con mayúsculas, de la que es necesaria para saber donde vivimos y con quien
(la web la ha hecho Egeda y se nota. Es malísima. Desmerece a la película y a la campaña offline)
Los 90 vivieron la democratización de los medios informáticos. La barrera de entrada en el negocio publicitario bajó considerablemente, con lo cual las agencias ya dejaron de ser el negocio que fueron y se atomizó el sector en su primer ensanche o desarrollo. Apareció una cosa llamada Macintosh que terminó por matar a la Repromaster y demás antiguallas de mañosos, siendo el neomañoso una suerte de pionero en el friquismo en el mejor de los casos y un pijo snob con un kilo de la epoca para un ordenador con los periféricos necesarios para la edición gráfica. Al principio de ésta nueva etapa, las agencias se forraron el riñón. Literalmente.
Ya a mediados de los 90 apareció el procesador Pentium a la vez que los programas de Mac comenzaban a migrar paulatinamente a Pc con unas primeras versiones pintorescamente llenas de bugs aunque también de buenas intenciones. Bill Gates comenzaba a forrarse y Steve Jobs a acojonarse.
Los finales de esa década trajeron al PC a la industra gráfica, siendo a día de hoy una opción normal en muchas estructuras profesionales. Yo mismamente trabajo con las dos plataformas, empleando los PCs para tareas más técnicas y productivas y el Mac para creatividad, presentaciones y el ocio digital (su sistema es mucho más amable, como para que no te de rabia usarlo en casa pinchando el Macbook al pantallón del salón).
Pues bien, este post repasa la curva de depreciación del material técnico que hacía falta tener para ejercer de diseñador gráfico, en mis tiempos era la opción pedir un préstamo personal, de algo más de un millón de la época, de cuando un kilo daba para comprarte un coche decente o vivir una larga temporada, no como ahora… Hoy en día es muy fácil que Fulanito y Asociados Corporation (de 2 personas) se planten en éste negocio y, creanme, es algo tan bueno como malo. Bueno porque cualquier democratización es positiva, y que no se excluya a nadie por falta de dinero sino por carencia de talento. Malo porque es posible que nuestro sector y ese canto de sirenas glamuroso que emana a quien no lo conoce a fondo, genere un efecto llamada que sólo sirve para bajar la calidad del diseño que vemos por las calles, con la consecuente depreciación de todo el sector, la atomización, falta de criterio en lo relativo al coste de las cosas, primos del corel draw y el gran error de la gente de a pie, que es relacionar a un diseñador con un informático por el mero hecho de que para diseñar tiene que pasar horas delante de una pantalla.
Pues bien, año 200X y Apple vuelve a ser una empresa lider, posiblemente la de mejor política de marca dentro del sector de las tecnologías y eso trae otro nuevo peligro al sector. El gadget junkie, o lo que es lo mismo, pierdo el culo por cacharritos y me encantaría currar en publicidad para acariciar clitorianamente todo el día ese precioso mighty mouse… Yo apuesto por una vuelta al lápiz y el papel. Más concepto y menos clipart.
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